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‘Drawback’ sistema de devolución de impuestos

La crisis mundial por la caída del precio del petróleo ha afectado a las economías de la mayoría de países del mundo. Por su parte, Perú y Colombia han tomado la medida de depreciación de sus monedas, por lo cual las relaciones comerciales que tiene con Ecuador se han visto afectadas debido a que se utiliza como moneda oficial al dólar norteamericano.

Es por ello que el pasado 5 de enero, Ecuador fijó una salvaguardia del 21% a las importaciones de Colombia y 7% a las de Perú. A pesar de las reuniones establecidas con ambos países, no se pudo llegar a un acuerdo que favorezca a todas las partes y se ratificaron las decisiones aduaneras. Según el presidente Rafael Correa, las resoluciones arancelarias se tomaron con la intención de preservar el equilibrio entre importaciones y exportaciones, así como para mantener la fortaleza de la economía nacional y defender los intereses de los productores y familias ecuatorianas.

Respecto a las salvaguardias impuestas por Ecuador a Perú y Colombia, la Secretaría General de la Comunidad Andina (SGCAN) determinó mediante la resolución 1762, que no se puede verificar de la existencia de una verdadera perturbación al bienestar económico ecuatoriano por la depreciación de las monedas de Colombia y Perú. Por lo tanto, no autorizó la aplicación de Ecuador de una salvaguardia a los productos de sus vecinos países y recomendó devolver el importe de ese pago aduanero a las empresas afectadas.

Al dictamen establecido por la SGCAN, el Gobierno ecuatoriano mediante un comunicado oficial emitido el pasado 8 de febrero impugnó las medidas impuestas y ratificó el acuerdo de los Gobiernos de los países miembros en privilegiar mecanismos diplomáticos y de diálogo para la solución de diferencias.

Finalmente, el Gobernante ecuatoriano manifestó que se utilizará el mecanismo ‘drawback’ (sistema de devolución de impuestos utilizado y aceptado por los países miembros de la Organización Mundial de Comercio) a ciertos sectores que se han visto perjudicados por la depreciación del dólar o crisis en ciertos mercados y destinó una inversión de 253 millones de dólares para su aplicación, pero acotó que no se quedará de manos cruzadas si la depreciación de las monedas de los países vecinos continúan.